Posted On February 19, 2020 By In ECOCARAS And 138 Views

LAGRIMAS

Jenny es una niña muy buena que vivía con su abuela y su padre, ella vive en un pueblito muy chiquito desde que su madre murió, toda su vida era perfecta a sus cortos 8 años de edad, hasta que algo destruyó toda esa perfección. Una tarde después de la escuela Jenny se fue con sus amigos a su casa para jugar un rato pero se les ocurrió ir a la pradera, lo cual fue la peor decisión.

Una de las amigas le pidió permiso a la señora Rosa la abuelita de Jenny para poder ir a la pradera, la abuelita dijo que sí sin saber lo que podría ocurrir después, ya que nadie sabía que ese plan era muy peligroso, Ya en la pradera se pusieron a jugar escondidas, todo estaba bien hasta que Mary una amiga de Jenny tuvo la idea de ir a esconderse en una cueva que estaba un poco lejos pero que era un muy buen lugar para esconderse así que fueron para allá.

Jenny y Mary fueron corriendo hacia la cueva, pero Jenny cayó en una trampa y quedó inconsciente por la altura a la que había caído, Mary se dio cuenta que su amiga no estaba ya cuando había llegado, lo cual le pareció muy raro, así que se fue a la casa a ver si Jenny estaba ahí, pero no, todos pensaron que se pudo haber escondido en otro lado, pero pasaba el tiempo y Jenny no aparecía, así que se pusieron a buscarla, pero tristemente nadie la encontró.

Ya en la noche llegó Mario el papá de Jenny, preguntó por ella pero nadie supo cómo contestarle, hasta que alguien le dijo, Mario salió con una linterna a buscar a su hija en la pradera, estuvo afuera como hasta la media noche y no la encontró, mientras tanto Jenny se despertó como a la madrugada, pero con un gran dolor de cabeza, no entendía nada de lo que estaba pasando ya que veía todo borroso, pero después que pudo ver con claridad se dio cuenta que estaba metida dentro de una especie de pozo y que no podía salir ya que estaba demasiados metros bajo tierra por lo tanto no podía salir.

Pasaban los días y no encontraban a Jenny, ella no daba ninguna señal de donde podría estar, lo que nadie sabía era que la razón por la que ella no daba señales era que por no dormir ni comer estaba muy débil por lo que no podía gritar para que la gente supiera donde estaba, Mario y los amigos de Jenny no paraban de buscarla y aunque no la encontraban no perdían la esperanza que ella estaba en alguna parte de la pradera.

Ya pasados los días Jenny se iba debilitando lentamente hasta que se puso a llorar y llorar, pero tenía tantas lágrimas que se llenó el pozo, en ese momento la abuela salió un rato a tomar el sol y se dio cuenta que había un pozo lleno de agua cerca de una cueva, ella se agacho y vio un cuerpo flotando, en ese momento llamó a unos paramédicos y a su hijo, después de examinar el cuerpo se dieron cuenta que era Jenny, pero era demasiado tarde, se había ahogado, se había ahogado en sus propias lágrimas.

Imagen tomada de: https://sp.depositphotos.com/stock-photos/dibujo-

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